Votar o no votar no es el dilema

Este es un ejercicio para los/as jóvenes, una invitación a pensar antes de actuar.Votar o no votar no es el dilema… el voto es un derecho, ejercerlo es una obligación ciudadana, porque define el camino, el rumbo del país. Pensar antes de actuar es una redundancia… supuestamente no tendría que invitarse a nadie a pensar antes de actuar, pero decirlo, se ha vuelto una necesidad. Más ahora, que se acercan las elecciones y la mayoría de los/as votantes son jóvenes a quienes se usa para votar pero no se les ayuda a que sea un acto consciente. Las preguntas van para
quien desee contestar: jóvenes y no tan jóvenes... para aquellos/as a quienes nos importa.¿cómo generar en los/as jóvenes salvadoreños/as una reflexión profunda y responsable de la acción a la que están siendo motivados a realizar: el voto 2009? Mi planteamiento no es al voto en blanco, es un reto, yo quiero provocar en los/as jóvenes una acción ciudadana responsable. Antes de esto, pregunto entonces ¿porqué piensan votar los/as jóvenes este 2009? ¿Qué mecanismos de reflexión han implementado o implementarán para tomar esa decisión? Pero no solo quiero saberlo, no me interesa un simple índice, me interesa que eso provoque una reflexión. Quiero exponer lo que preocupa a los/as
jóvenes... quiero saberlo y exponerlo tal cual y quiero que todos/as nosotros/as leamos y respondamos a esas preocupaciones... si se puede. Por eso este espacio. Lo abro como una responsabilidad individual, y como individuo social planteo este espacio político… no partidista, político desde la perspectiva ideal de política.

Paola Lorenzana

30 oct. 2008

Educación sexual de jóvenes para jóvenes ¿cuándo?

Investigación de Gabriela Cruz, Marcela Calderón y Lilian Amaya

¿Qué es la educación sexual?
La sexualidad es un aspecto central de todo ser humano, se presenta a lo largo de su vida. Es considerado un tema muy amplio, que abarca contenidos de diferente índole, como el sexo en general, la identidad, la reproducción y la orientación sexual, entre otros.
Esta se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales, al mismo tiempo está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales".
Si definimos la sexualidad podríamos decir que es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas del mundo animal que caracterizan a sexo. También es el conjunto de fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo.
Se propone que la sexualidad es un sistema de la vida humana que se compone de cuatro holones, que significan sistemas dentro de un sistema. Estos holones interactúan entre sí y con otros sistemas en todos los niveles del conocimiento, en particular en los niveles biológico, psicológico y social.
Los cuatro holones son:
• El erotismo
• La vinculación afectiva,
• La reproductividad
• El género
El erotismo es la capacidad de sentir placer a través de la respuesta sexual, es decir a través del deseo sexual, la excitación sexual y el orgasmo. La vinculación afectiva es la capacidad de desarrollar y establecer relaciones interpersonales significativas.
La reproductividad es más que la capacidad de tener hijos y criarlos, incluye efectivamente los sentimientos de maternidad y paternidad, las actitudes de paternaje y maternaje, además de las actitudes favorecedoras del desarrollo y educación de otros seres.
El holón del género desarrollado, comprende el grado en que se vivencia la pertenencia a una de las categorías dimórficas (femenino o masculino). Es de suma importancia en la construcción de la identidad, parte de la estructura sexual, basado en el sexo, incluye todas las construcciones mentales y conductuales de ser hombre o mujer.
Uno de los productos de la interacción de estos holones es la orientación sexual. En efecto, cuando interactúan el erotismo (la capacidad de sentir deseo, excitación, orgasmo y placer), la vinculación afectiva (la capacidad de sentir, amar o enamorarse)y el género (lo que nos hace hombres o mujeres, masculinos o femeninos) obtenemos alguna de las orientaciones sexuales a saber: la bisexualidad, la heterosexualidad y la homosexualidad.
La sexualidad debe estar orientada a la necesidad de educar y atender la sexualidad humana, pero para ello es necesario reconocer los derechos sexuales de cada uno de nosotros:
• El derecho a la libertad sexual.
• El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo.
• El derecho a la privacidad sexual.
• El derecho a la equidad sexual.
• El derecho al placer sexual.
• El derecho a la expresión sexual emocional.
• El derecho a la libre asociación sexual.
• El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables.
• El derecho a información basada en el conocimiento científico.
• El derecho a la educación sexual integral.
• El derecho a atención de la salud sexual.
La complejidad de los comportamientos sexuales de los humanos, es producto de su cultura, su inteligencia y de sus complejas sociedades, y no están gobernados enteramente por los instintos, como ocurre en casi todos los animales. Sin embargo, la fuente de la gran parte del comportamiento sexual humano, siguen siendo los impulsos biológicos, aunque su forma y expresión dependen de la cultura y de elecciones personales; esto nos da lugar a una graduación muy compleja de comportamientos sexuales. Por ejemplo en muchas culturas, la mujer lleva el peso de la preservación de la especie.
Desde el punto de vista psicológico, la sexualidad es un concepto amplio que abarca todo lo relacionado con la realidad sexual. Cada persona tiene su propio modo de vivir, su propia manera de situarse en el mundo, mostrándose tal y como es. Al mismo tiempo la sexualidad incluye la identidad sexual y de género que componen la conciencia de ser una persona sexuada. La sexualidad se manifiesta a través de los roles genéricos que, a su vez, son la expresión de la propia identidad sexual y de género.

¿Se debería enseñar educación sexual en las escuelas?
Hoy en día no debemos preguntar si se debe enseñar educación sexual, si no ¿Cómo se debe hacer? Los jóvenes necesitan información correcta para ayudarles a protegerse a sí mismos.
Una de las grandes interrogantes se da en cuanto si ha fallado o no la educación sexual en nuestro país, pero al observar la realidad, sabemos que no es así. En el caso de nuestro país, la Iglesia puede opinar en cuanto a la toma de decisiones por parte de Estado, que influye grandemente a la hora de brindar programas educativos acerca de la educación sexual que se ofrece en los diferentes centros educativos de nuestro país.
La controversia sobre el mensaje que se les debe dar a los/as niños/as ha limitado los programas de educación sexual en las escuelas. Muy a menudo frases de valor moral como (mis hijos/as no deben tener relaciones sexuales fuera del matrimonio) se mezclan con frases contradictorias de hechos mal interpretados (de todas formas, la educación sexual no funciona).
Acaso deberíamos hacer todo lo posible por suprimir la conducta sexual de los/as jóvenes o acaso deberíamos reconocer que muchos/as jóvenes son sexualmente activos/as para así prepararlos/as a enfrentar las consecuencias negativas.
Los argumentos dictados por la emoción pueden representar un obstáculo para lograr evaluar los efectos de la educación sexual. La conducta de los y las jóvenes que son sexualmente activos/as es la causa de la misma incapacidad que existe por parte del gobierno al no implementar un programa que la imparta como la necesitamos. Infunda, comuniquen a las y los adolescentes las consecuencias que pueden conllevar ser sexualmente activos/as, todo a la falta de la educación que no existe y si existe, se da en una forma básica, hasta superficial y solo al punto de vista conveniente para quienes educan, siempre basándose en un límite impuesto por la moralidad.

Muy a menudo el curriculum de educación sexual empieza en la adolescencia, una vez que muchos/as de los/as estudiantes han comenzado a experimentar la sexualidad. Los estudios han demostrado que cuando se empieza la educación sexual antes de que los/as jóvenes se vuelvan sexualmente activos/as, ayuda los/as jóvenes a mantener la abstinencia y a que se protejan en caso de que se vuelvan sexualmente activos/as.

Entre más pronto se empiece con la educación sexual mejor, quizás sería bueno comenzar desde la infancia. En nuestra sociedad existe una acentuación de un régimen de represión acerca del sexo.
Contrario a lo que se proclama en la sociedad capitalista sobre un regime de constante libertad lo que se vive en realidad es una atenuación de las prohibiciones o una forma más astuta o más discreta de represión.

Un punto básico y un síntoma visible es que hasta el momento no se le dice sexo al sexo. De ello se formulan interrogantes y las múltiples prohibiciones o autorizaciones que afirman la importancia de las palabras como parte importante para designar un hecho cuando se habla de él, de quienes lo hacen, los lugares y puntos de vista sobre el sexo y la sexualidad, y en una sociedad represora, tacha a las instituciones que lo nombran de incitar y difundir al sexo prematuro...

De ahí, por último, que el punto importante no será determinar si esas producciones discursivas y esos efectos de poder conducen a formular la verdad del sexo o, por el contrario, mentiras destinadas a ocultarla, sino aislar y aprehender la voluntad de saber que al mismo tiempo les sirve de soporte y de instrumento.

La Educación Sexual en la Sociedad actual.

En nuestra sociedad actual podemos darnos cuenta de la censura que existe al no dar la información real y adecuada a los/as jóvenes, no existe una educación sexual abierta en nuestra sociedad ya que siempre existe un conflicto entre el Gobierno, el Ministerio de Educación y la Iglesia, ya que nunca llegan a un acuerdo y siempre se muestra información parcial a los/as jóvenes, de allí surgen los muchos problemas que conlleva la falta de educación sexual sin tabúes.

En la educación formal, la Educación Sexual es una materia transversal específica según describe la transversalidad, como todos aquellos contenidos que dada su naturaleza integral (medio ambiente, salud) deben abordarse en todas las áreas de conocimiento a lo largo de la enseñanza obligatoria. Sin embargo, en muchos centros escolares queda sometida a la mínima expresión para no entrar en conflicto con el Consejo Escolar, donde los padres y madres explicitan los temores y posicionamientos morales que condicionan un abordaje pleno del tema.

Las iniciativas surgidas en ámbitos no formales en materia de educación sexual, son el complemento necesario y sumativo al impartido en el ámbito de la educación formal. Las administraciones, con sus campañas de sensibilización, cursos de formación, desarrollan desde hace tiempo programas educativos no formales sobre sexualidad. Aunque lo abordajes en esta materia pueden ser distintos dependiendo de la entidad que la imparta por consecuencia en una asociación juvenil confesional o no, pueden considerarse, en principio, siempre útiles porque crean unos espacios imprescindibles donde los/as niños/as, adolescentes y jóvenes pueden empezar a hablar y compartir sus dudas y preocupaciones sobre algo que viven como seres sexuados. Aunque no es suficiente...

Muchas de las iniciativas surgidas en los espacios no formales, son criticadas, descalificadas e, incluso, en ocasiones, hasta paralizadas por algunos sectores sociales no identificados con las posturas ideológicas desde las que se habla o que se presuponen en el agente del discurso.

Pero hay que tomar en cuenta que en un ámbito donde aparentemente no hay responsables directos, la educación se hace difusa y hace que las voces críticas y temerosas de la sexualidad, se diluyan entre tantos objetos criticables.

La Educación sexual y los medios

La comunidad, el barrio, la tele, la publicidad, el cine, la música, los/as amigos/as, aportan su perspectiva de la manera más directa y desnuda aunque no todas las veces, pero a la larga resulta. Destacando, por su capacidad de impacto y de permeabilización, las tecnologías audiovisuales. Su influencia sobre los/as más jóvenes, es a veces mayor que la del grupo de iguales o de los/as adultos significativos/as.

Si hablamos en cuanto la industria del sexo, la Web es uno de los primeros lugares en dominios y espacios, así como en tecnología software para su difusión. Es una de las áreas temáticas con más beneficios económicos del ciberespacio. Tanto es así que si ahora hacemos un experimento y entramos en un buscador, solicitando sitios Web con diferentes palabras de interés general nos encontraremos que los espacios relacionados con el sexo son los que ocupan de los primeros lugares.

Una de las grandes preguntas porque los/as jóvenes transcurren a este medio tan solicitado como lo es la Internet, para educarse, sexualmente hablando, es porque saben que no existe en el país una educación sexual, que los/as jóvenes puedan despejar sus dudas y curiosidades, a falta de esto transcurren a sitios Web, que a la larga tiene sus ventajas y desventajas para el/la joven quien puede informarse propiamente de lo que quiere saber, pero puede caer en la información falsa, existen sitios no idóneos, como pornografía a los cuales entra para responderse a su manera las preguntas sobre sexo, erróneamente caen en esto por la falta de educación que existe, cayendo en un abismo erróneo y morboso sobre lo que es la Educación Sexual, ya no es la ventana de la curiosidad sana con respuesta sana y verdadera, sino ya es convertida en una curiosidad con respuesta errónea y morbosa que conlleva al joven a un circulo vicioso y con información errónea en este medio, donde se supone que los/as jóvenes despejan sus “dudas” en cuanto a la educación sexual.

Además, hoy los/as niños/as y adolescentes aproximadamente de entre 8 y 13 años han conseguido sobrepasar el acceso a Internet frente a los/as adultos según señala una investigación.

La educación sexual ha traspasado la casa, el aula, los/as amigos/as y se ha ido hasta la tecnología, ahora no solo tenemos reproductores de estereotipos, como las novelas o programas televisivos, sino también un mundo de información que provoca desinformación, por lo tanto la labor de la educación sexual ahora es más profunda, no solo enseñar y concienciar a los/as niños/as, jóvenes y adultos para que vivan una sexualidad libre, plena y responsable, sino que además puedan ser críticos/as y reflexivos/as ante la información que puedan obtener de la red.

Programas sobre la Educación Sexual.

Hemos empezado hablando de la complejidad de la Educación Sexual en una cultura con valores tan contradictorios y terminamos recomendando que las personas adultas también se formen en nuevas tecnologías.

Puede resultar confuso, sin embargo, no deja de ser cierto que si los adultos, bloqueados por sus propios temores, no se acercan más a esos contextos de socialización y subestiman los conocimientos que otros medios están ofertando en materia de sexualidad, podría parecer que en las últimas décadas no se ha avanzado en la responsabilidad de quién y cómo educar en esta materia.

Pero no es cierto, se ha avanzado mucho y muy positivamente. Se ha hecho explícita la necesidad de la Educación Sexual, se han movilizado las instituciones, se han elaborado programas informativos/formativos y campañas de sensibilización. Pero cabe mencionar que los programas utilizados por el Ministerio de Educación sobre al educación sexual, no es de una forma abierta y clara como lo debería de ser, sino mas bien es una información que, para nosotras, siempre oculta la verdad y solo muestran lo básico y lo más simple que pueda haber entre los programas y libros que actualmente se utilizan. Un ejemplo es el documento consultado:

- De adolescentes para adolescentes (contenido: manual de educación para la vida; de 15 a 19 años).

El documento final posee, bajo nuestro juicio, un contenido muy pobre y sumamente básico para lo que debería de reflejar más para este rango de edades.

Pero no dejemos de mencionar que hace unas décadas la represión ante el tema era mayor, la formación en sexualidad era nula y la mayoría de hombres y mujeres se iniciaban en el sexo sin conocimiento alguno. Los jóvenes daban sus primeros pasos como podían; unos, ayudados por el cine o la oscuridad del mismo; otros, por alguna persona del entorno y, algunos otros, pasaron por el aceptado rito iniciativo en prostíbulos. No fue así la historia para la mujer, quien tuvo que avanzar bastante el siglo XX para que descubriera plenamente su sexualidad o por lo menos, planteársela.

Ante estas circunstancias, los medios informales son los que principalmente educan a niños/as, adolescentes y jóvenes en sexualidad. Los medios audiovisuales con esa capacidad de impacto emocional que tienen, llegan ahora a ellos/as con más fuerza que un adulto y sus límites morales.

La Educación Sexual en la sociedad de consumo.

Alrededor de la Educación Sexual es recurrente una idea: "no hay nada" o muy poco. Así como una segunda "los jóvenes y las jóvenes no saben nada" o saben muy poco sobre sexualidad. Sin embargo, sinceramente creemos que, hoy por hoy, es difícil mantener esas aseveraciones. Aunque, sabemos que la información manejada por los/as jóvenes no es muy buena.

Actualmente todos los grupos sociales están de acuerdo en la necesidad de hacer Educación Sexual, lo que supone un primer punto de consenso, aunque muy probablemente no todo el mundo esté de acuerdo, en especial la iglesia, que siempre interviene. La realidad se encarga de mostrarnos cómo, en lo oscuro de la Educación Sexual, se esconden múltiples intervenciones y no todas, precisamente, con los mismos objetivos. Es más, puede que alguna, en rigor, no debería, ni siquiera, llamarse Educación Sexual, aunque estén cargadas de buenas intenciones y mejor voluntad.

En cualquier, caso lo que está ocurriendo es que, de un modo u otro, están llegando a las aulas, o a otros grupos de jóvenes, intervenciones que reciben el nombre de Educación Sexual. Y que, desde luego, están logrando que “lo sexual” deje de estar escondido y siga siendo ese “tabú” del que tanto se ha hablado. Lo que no significa que ya esté todo solucionado. Nosotras creemos que ese tabú se ha modernizado.

Por otro lado, además, la realidad se nutre de los medios de comunicación. Las revistas que se dirigen a público adolescente o juvenil han incorporado secciones sobre sexualidad. De igual modo ocurre, explícitamente o implícitamente, con los programas de radio o televisión. Las películas de cine, las series de televisión o las canciones de moda tampoco son ajenas a estos contenidos. Con el actual panorama, intentar mantener que los y las jóvenes carecen de información resulta ingenuo. Otra cosa sería si planteamos si la información que tienen es la adecuada o es la que necesitan, si ayuda a crecer o se convierte en fuente de presión o condicionamiento hacia el tema. También se podría hablar de los modelos que ofrece, las puertas que abre o que cierra… Muchas cosas, quizás demasiadas. Así que "NADA" no parece que sea la palabra que ayude a definir el panorama. Se habla de sexo de manera abierta y explícita en el ambiente y quienes orientan, lo hacen limitando la información... entonces?

Según analizamos de textos y entrevistas, la Escuela asume su corresponsabilidad, junto con las familias, en la Educación Sexual de su alumnado y lo hace con un planteamiento progresivo y transversal. Es decir, progresivo porque considera que la Educación Sexual es algo que se debe trabajar en todas las etapas educativas: Infantil, Primaria y Secundaria, o transversal porque considera que no hay un único responsable entre el profesorado, sino que la Educación Sexual impregna todo el curriculum educativo y que, por tanto, es todo el profesorado quien debe responsabilizarse.

La idea es buena: hacer de la educación sexual algo que vaya mucho más allá de unos momentos o una etapa. Y puesto que hay temas que son abordables desde distintas perspectivas, cada profesor o profesora de área debe aportar la suya. Evidentemente a sabiendas de que ciertos temas gravitarán más en unas áreas que en otras. Hasta ahí, todos de acuerdo. Pero, lo curioso, es que queriendo convertir la Educación Sexual en tierra de todos, se ha quedado reducida en muchos casos a "tierra de nadie". (cita textual)

La Iglesia católica y la sexualidad

En la actualidad y en los tiempos antiguos siempre el tema de la sexualidad, para la iglesia ha considerado un tema tabú, el cual genera muchos conflictos de ideologías, como también ha ido establecido normas dentro de las sociedades y la cultura en general.

Vivimos en un mundo libre, el cual vive su día a día al sin normas y limitantes, en donde la iglesia intenta imponer su visión particular de la moral, la sexualidad y la reproducción, haciendo creer que la iglesia católica es monolítica en dichos asuntos.

Pero ante un mundo que vive sin normas, las enseñanzas que han intentado imponer como correctas se han visto ignoradas y desechadas por una juventud de mente abierta. Lo cual entran en conflicto ante una sociedad activa sexualmente, que se ha demostrado por cifras y estadísticas oficiales que el mayor porcentaje de la población católica del mundo moderno, ejerce su sexualidad fuera del matrimonio, lo cual lleva a dichos individuos que utilizan métodos anticonceptivos modernos para el control de la natalidad, se divorcia y recurren a los abortos ante embarazos inesperados.

La iglesia y las jerarquías conservadoras, recurren a los gobiernos, para que a través de ellos, influyan, o en cierta manera obliguen a la población a conservar y seguir con los normas que la iglesia ha impuesto con el paso de los tiempos, a cumplir con los designios morales, a través de programas que lleguen a los jóvenes a mantener la ideología del celibato, y la pureza hasta el matrimonio, lo cual se ha perdido su valor dentro de la sociedad. Lo cual los gobiernos establecen como una educación sexual.

La educación sexual establecida por los gobiernos, está dirigida a orientar al/la joven sobre la educación sexual , desde un punto de vista conservador y brindando una información limitada a los temas, esto debido que la iglesia es la que influye dentro de dichos programas y los toman como alternativas a la ineficacia de sus propias normas.

La falta de voluntad de una iglesia patriarcal a aceptar el entendimiento moderno de la sexualidad, contribuye a que exista una rechazo por parte de la misma iglesia a sus fieles, por no seguir sus normas. (Cita)

La práctica de las relaciones sexuales fuera del matrimonio convierte a la mujer como creencia de la iglesia en una persona impura, lo cual demuestra irrespeto hacia ella y a su familia. Dichas creencias son parte de todo el conjunto de las leyes que vivimos en nuestra sociedad. Hablar de sexo es se convirtió en un secreto, las generaciones cambian y cambian las personas en los anos 40 hablar de sexualidad o de los métodos anticonceptivos, eran temas que se prohibían bajo las normas, mostrar preservativos, tomar las píldoras son métodos. (Cita)

Que llevan a la pareja a evitar embarazos no deseados lo cual la iglesia lo ve desde el punto de vista, que están impidiendo la vida de un ser, o practicando un aborto premeditado. Todas estas ideologías se han convertido en un blanco entre la iglesia y entidades feministas.

La educación sexual no tiene que ser impartida a lo jóvenes, esto es otra de las ideologías que la religiones manejan, ya que esto seria brindarles o darles motivación a los jóvenes, diciéndoles o mostrándoles que el sexo es algo normal y seguro, lo cual en realidad lo es, la sexualidad no solo es tener relaciones la sexualidad es todo lo que habla de nuestro cuerpo, los cambios, los órganos. Son los temas que los padres, madres, hijos, primos, y niños tendrían que hablar con libertad y sin morbo, pero lo cual es vetado por la iglesia como temas que solo se hablara bajo un secreto.

El papel que juega la el vaticano en la ONU

El vaticano esta jugando un papel muy influyendo dentro de las naciones unidas, apoyando todo aquello referente a la igualdad de género, apoyo a los programas de nutrición para los niños, y también el aumento de programas educacionales. Pero en primera instancia nunca abordando los temas de la esterilización, la relajación de las costumbres o la pretensión de universalizar el aborto como métodos de control natal.

Principales controversias
La ética relacionada a con la reproducción y la sexualidad han sido las principales áreas de controversia en la post vaticano II de la iglesia. En más de los 20 anos la actual pontificacion, la oposición a la anticoncepción, al uso de condones para prevenir la transmisión del VIH-Sida, a la educación sexual y a la despenalización del aborto, han dominado la agenda de la jerarquía de la Iglesia hasta límites no conocidos anteriormente en su historia.

En la medida en que se acerca el nuevo milenio y las disidencias de las enseñanzas de la Iglesia en sexualidad y reproducción aumentan, la cruzada de la jerarquía para restaurar lo que considera el orden moral tradicional, se ha intensificado.

En un marcado contraste con la Iglesia Católica que siguió al Concilio Vaticano II -cuando se dieron importantes pasos para modernizar a la Iglesia, la preocupación por la justicia social y los pobres se incrementó y la teología de la liberación y el ecumenismo dominaron la agenda de la Iglesia- el momento actual se caracteriza por serios intentos por controlar al pueblo católico y regular su conducta en asuntos relacionados con la sexualidad, la reproducción y las relaciones entre los géneros.

Todo esto tiene aspectos buenos y aspectos malos. Los buenos se relacionan con la posibilidad de que quienes están comprometidos realmente con la teología de la liberación ganen espacios al interior de la misma jerarquía; también tienen que ver con que se suman a las críticas que las corrientes democráticas del país en su conjunto están haciendo al modelo económico y políticos.

A partir del Concilio Vaticano II

Desde el aparecimiento del feminismo al llegar a la iglesia católica realizaron grandes contribuciones relacionadas al pensamiento y las enseñanzas que se ejercen en estos movimientos.
El derecho que tenemos todos como humanos de reproducirnos y que no se tenga ese fin, para ello existen programas sobre la educación sexual, que enseñan como comportarnos, y como enfrentarnos y formar una mentalidad de ello sin que se trate de imponerse a las personas teologías de cómo deben de hacérselo y tener la capacidad de decidir que es lo correcto y que otras influencias como personas, los medios, partidos políticos tengan de decidir por nosotros o en cierta medida influenciarnos en nuestras decisiones irrespetando nuestros derechos

Educación Sexual con Sexología.

Hablar de Educación Sexual es fundamentalmente hablar del HECHO SEXUAL HUMANO, es hablar de jóvenes, de hombres y mujeres que son sexuados, que se viven como sexuados y que se expresan y se relacionan como tales. Por eso el objetivo de la Educación Sexual no es otro que el contribuir a que esos chicos y chicas aprendan a conocerse, aprendan a aceptarse y aprendan a expresar su erótica de modo que se sientan felices, satisfechos y satisfechas. Como puede observarse, la Educación Sexual contribuye a evitar los embarazos no deseados, la transmisión de enfermedades como el SIDA y "otros malos rollos", ¿cómo se puede ser feliz y sentirse satisfecho o satisfecha si se hace presente alguna de las cosas mencionadas antes? Por eso el objetivo no puede limitarse a "evitar" esos "males". Nuestro objetivo es positivo, es conseguir. Aunque parezca lo mismo no lo es. Una persona que sabe ser feliz y, por tanto, disfrutar de su erótica, seguro que sabe evitar consecuencias no deseadas. Sin embargo, lo contrario no siempre es cierto, una persona que sabe evitar consecuencias no deseadas no siempre sabe disfrutar y ser feliz con su erótica.

El Hecho Sexual Humano es algo que abarca a todos y todas, y esto, que suena como una simpleza, es uno de los pilares básicos para poder manejarse como educador o educadora. Evidentemente la Educación Sexual no es sólo para quienes pueden ser susceptibles de un embarazo no deseado o del contagio de una enfermedad de transmisión sexual. ¡Hasta ahí podríamos llegar! Hay que creerse que, de verdad, todos y todas significan todos y todas. Es básico. Tanto como tener claro que en ningún momento se plantean rangos, jerarquías o calidades, hablamos de sexualidades en plural. Por eso el modelo desde el que trabajamos es el mismo modelo, trabajemos con quien trabajemos. ¿Qué queremos decir? Que da igual la procedencia cultural o geográfica, ser del medio urbano o rural, hablamos de todas las edades, desde la infancia a la tercera edad. De cualquier orientación del deseo, ya sea homosexual o heterosexual. De todas las identidades, incluidos transexuales y transgenérico. Y, por supuesto, también de los chicos y chicas, hombres y mujeres (cruzroja.es)

Algún tipo de discapacidad, física, psíquica o sensorial o con parálisis cerebral. Repetimos, sin rangos, jerarquías o calidades.

Los registros nos sirven para saber y aproximarnos al verdadero objetivo de la Educación Sexual, que, como repetiremos continuamente, no es otro que el que cada cual aprenda a conocerse, a aceptarse y a vivir y expresar su erótica de modo que sea feliz. Esto es, con su propia coherencia y respetando y aceptando otras coherencias. Sabiendo evitar además los malos rollos, que por supuesto no se limitan al embarazo no deseado o a la transmisión del VIH.

Trabajar por la Educación Sexual es hacerlo por eliminar jerarquías dentro de la sexualidad. No hay sexualidad de primer o segundo grado, como, repetimos, no las hay mejores o peores. Se trata de que cada cual aprenda a ser el protagonista de su propia vida sexual, a sabiendas de que se es único e irrepetible, y éste sí que es un valor a cultivar.

Sexualidades: de la infancia a la juventud

Si hablamos del Hecho Sexual Humano, es decir, las sexualidades. Así que si queremos ¡y de eso se trata! contribuir a que jóvenes aprendan a conocerse, a aceptarse y a expresar su erótica de modo que sean felices, habremos de saber algo más sobre cómo se construyen, se viven y se relacionan. Como se ve, para hacer Educación Sexual no es suficiente con conocer cómo funcionan los penes y las vaginas, cómo se produce la fecundación o cómo puede evitarse. Tampoco con cómo se produce el placer o el orgasmo. Hace falta algo más y este capítulo pretende avanzar en esa dirección. Además, ya sabemos que la Educación Sexual no empieza en la adolescencia. A lo sumo en ese momento empezará la edad fértil y unas determinadas maneras de expresar la erótica. Pero las posibilidades de conocerse y de aceptarse empezaron mucho antes, incluso, las de disfrutar y sentirse bien.

Si empezaron hablar de la sexualidad infantil no es igual que la adulta naturalmente que la sexualidad infantil es sexualidad con todas sus letras, pero con la misma naturalidad afirmamos que es bastante diferente de la adulta. La sexualidad infantil está poco diferenciada y poco organizada con relación a la del adulto. El niño no percibe una neta diferencia entre lo sexual o no sexual. No hay unas sensaciones estrictamente eróticas como en la persona adulta. Las regiones corporales de mayor sensibilidad no son los genitales, por tanto las relaciones cóitales no son buscadas, si no es por juegos de mera imitación del mundo adulto. La diferencia entre deseos sexuales y sentimientos afectivos es aún menos clara que en las personas adultas. Más que de una dimensión exclusivamente sexual, se trataría de una dimensión sexual, afectiva y social.

La sexualidad infantil está bastante lejos de una concepción exclusivamente procreativa y genital de la sexualidad. Como es lógico, si no parecen claros los deseos, mucho menos la posible orientación de éstos. Otra diferencia está en "los significados". Para un hombre o una mujer las conductas son lo que son, pero son también todo lo que se deposita en ellas, aunque ni siempre, ni todos, depositen lo mismo: deseo, atracción, expectativas, compromiso, amor, lealtad, placeres, entrega, pasión… En cualquier caso, todas estas palabras y significados son demasiado grandes para un niño o una niña, sus "significados" no están por ahí. Luego ya tenemos otra clave: como educador o educadora no debemos ver con ojos de adulto lo que hace un niño o una niña...

Generalmente niños y niñas juegan a tocarse o a desnudarse por varias razones que casi siempre aparecen entremezcladas. Por “curiosidad”, tanto por el cuerpo propio como por el del otro, ya sea ese otro del mismo o de distinto sexo, por imitación de lo que ellos consideran que puede suceder en el mundo adulto y por lo agradable que pueda resultar el juego en sí mismo.

De nuevo, como sucedía con la masturbación, la clave será la actitud de las personas adultas frente a estos juegos. Dará o quitará coherencias, y contribuirá a ir dando significado a ciertos comportamientos y, por tanto, a que la propia sexualidad los vaya tomando. Para el niño o la niña estos juegos suelen tener el mismo significado si se realizan con niños o con niñas: “juego”. Otra cosa es el “significado” que pone la persona
Adulta. De modo que cuando se observa que son dos niños o dos niñas los que juegan, se despiertan ciertos miedos o fantasmas. Lo curioso, y ¡lo incoherente! es que actitudes que hasta ahora se habían mostrado tolerantes se tornan prohibitivas.

A partir del año y medio niños y niñas comienzan a actuar de manera diferente en según que casos; pero todavía no saben con seguridad si son niños o niñas. Hacia los dos años, aunque no sean capaces de decirlo, ya se autoclasifican como niño o niña. Pero lo curioso es que ese auto clasificación no está en función de lo que son, sus hormonas, sus gónadas o sus genitales, sino en función de lo que parecen.

A partir de los 6 años, niños y niñas, se encuentran en una situación muy distinta a la anterior: intelectualmente han evolucionado mucho, además han debido interiorizar las normas, elaborar los conflictos de celos y crear amistades en el grupo de iguales. Los cambios son graduales y sin grandes transformaciones.

Es una etapa de fácil aprendizaje y asimilación y, por ello, no es casualidad que empiece la escolarización obligatoria. La educación primaria supone una clara diferencia respecto de lo que, hasta ahora, había sido educación infantil. El niño y la niña incrementan su interés por saber nuevas cuestiones y, por supuesto, también sobre todas aquellas que tengan que ver con lo sexual. Además, empezará a tomar conciencia de la moral sexual adulta, lo que puede llevar a un cierto grado de complicidad con sus iguales, compañeros y amigos o amigas frente a las personas adultas.

Esta complicidad aumentará si las actividades sexuales del niño o de la niña o su curiosidad son sistemáticamente reprimidas y, sobre todo, si esta represión se vive como arbitraria. Es decir, que se les dice lo que no pueden hacer, se les señala lo que se considera mal pero, a cambio, no se les ofrecen explicaciones o razonamientos en primera persona.

Los cambios en los/as adolescentes

Todos sabemos que la adolescencia o pubertad es una etapa a mitad de camino entre lo que fue la infancia y lo que será el mundo adulto. Esta etapa viene marcada por profundos cambios, tanto en el chico como en la chica y que, en ambos casos, afectan a todo su cuerpo, a su modo de pensar, a su mundo de relaciones y a su propia identidad.

Sin embargo, en demasiadas ocasiones, cuando se habla de la adolescencia y sus cambios, se habla fundamentalmente, cuando no de forma exclusiva, de los cambios en los genitales, y en concreto: de la menstruación y de la eyaculación. Para abundar más en esta “simplificación”, a estos cambios, o mejor dicho a su evidencia, se les cuelga la etiqueta de criterio de “madurez sexual”.

Si empezamos hablar de las jóvenes, por lo general suelen empezar con estos cambios uno o dos años antes que los jóvenes. Entre los 11 y 13 años, frente a los 12 y 14 de los jóvenes. Aunque, por supuesto, hay chicas que, por ejemplo, con 9 años puedan comenzar a notarse cambios, mientras que otras tendrán que esperar hasta los 17. Con los jóvenes sucede exactamente igual.

En cuanto a los cambios físicos suelen empezar a notarse, aunque no siempre es cierto, con un claro crecimiento, “un estirón” y que se presenta de golpe o de forma progresiva. Además, este “estirón” pocas veces afecta de forma proporcional a todo el cuerpo. De hecho lo habitual es que los brazos y las piernas crezcan antes que el resto del cuerpo. Lo que confiere al adolescente ese aspecto “destartalado” y que, generalmente, afecta a su imagen corporal. Especialmente a las chicas, que viven todo lo relacionado con su cuerpo con “más presión” y, probablemente por eso, con más preocupación.

Otros cambios son cuando las cuerdas vocales y la laringe se agrandan y esto produce otro de los cambios “típicos” de esta edad: el cambio de voz, más acentuado en el chico que se hace más grave, pero que también afecta a la chica haciéndose más profunda y con un nuevo timbre. A las chicas también les crece la pelvis y se les ensancha. Las formas del cuerpo se redondean porque se forma una capa de grasa debajo de la piel. En los chicos
Se ensanchan los hombros y el cuerpo se vuelve más anguloso. En ambos crece el vello en el pubis, en las axilas y, con más claridad en los chicos, en otras partes del cuerpo como piernas y cara. Otros cambios son el sudor, la piel y los cabellos más grasientos, la masa muscular, la probable aparición de acné…Al chico y a la chica le preocupan todos éstos, pero aún más le preocupan otros cambios que él o ella consideran “más sexuales”.

Nos referimos a los cambios que se producen en los genitales y en los pechos. En los chicos, el pene y el escroto se hacen más grandes y adquieren una tonalidad más oscura. En la chica también se producen cambios en la pigmentación y tamaño de los labios vaginales, así como del clítoris. En uno y en otra pueden aparecer nuevas y raras sensaciones, más o menos “voluptuosas”, acompañando estos cambios. También hay cambios internos como son el aumento de la próstata, los conductos deferentes y la vesícula seminal en el chico, o el de la vagina, el útero, las trompas de Falopio y los ovarios en la chica. El desarrollo de los pechos se presenta fundamentalmente en las chicas, creciendo su tamaño, a la vez que
Los pezones se vuelven más grandes y oscuros.

No es extraño que el desarrollo de los pechos sea “asimétrico” y que un pecho se desarrolle antes que el otro. Algunos chicos pueden notar durante la adolescencia que les crece algo el pecho. Si así ocurriese, lo habitual es que luego desaparezca, al final de la pubertad.

Entremezclado con el resto de cambios, surge la capacidad reproductora. Es decir, que la chica comenzará a madurar óvulos y, por tanto, tendrá sus primeras menstruaciones o reglas y el chico, por su parte, tendrá sus primeras eyaculaciones que significan que habrá empezado a fabricar espermatozoides. Como es evidente, la edad en la que se presentan las muestras de esta nueva capacidad oscila entre grandes márgenes.

Como con el resto de cambios, hay quien se avergüenza y se preocupa por desarrollar demasiado pronto o rápido. A la vez que también sucede lo contrario, que hay a quien le preocupa desarrollar demasiado tarde o despacio. Sería bueno, por tanto, que tuviéramos
Claro, para poder trasmitirlo con la misma claridad, que ni los placeres sexuales ni otras capacidades guardan relación con el tamaño o el ritmo del desarrollo. Poder amamantar, eyacular o menstruar es indiferente al ritmo del desarrollo y nada tiene nada que ver con los tamaños


Colaboración por parte de las familias.

Evidentemente las familias tienen un trozo del pastel de la Educación Sexual y hemos de ser conscientes de ello. Es más, debemos situarnos como que compartimos los mismos objetivos. Lo cual es bastante más real de lo que parece. Creemos que familias que estén “en contra” de la Educación Sexual hay pocas y que, por lo tanto, carece de sentido situarlas como una especie de “enemigo” al que hubiera que sortear para poder hacer Educación Sexual. Si somos conscientes de que la Educación Sexual que se recibe en las familias es muy importante, sin duda, lo que debemos procurar es colaborar con ellas. Ya sabemos que se educa con lo que se habla y con lo que se calla, con lo que se permite y lo que se niega, con el tono de las palabras... Por lo tanto no nos puede dar igual que en el ámbito de la familia el tema esté resuelto de un modo u otro.

Además, hay veces que la familia no es consciente de la influencia que pueden tener determinados gestos o silencios o que tiene dificultades para abordar el tema del modo que ellos consideran adecuado. Por todo ello nos gustaría que nuestras intervenciones tuvieran eco y llegaran hasta las familias. Es más, cuando las sesiones de Educación Sexual acaban convirtiéndose en una especie de “secreto” de grupo de las que las familias apenas tienen noticias, lo único que se logra es despertar el fantasma de “¿qué estarán contándoles que prefieren que no lo sepamos?”.

Resultado de una serie de encuestas a jóvenes:
Luego de lanzar una serie de preguntas a jóvenes universitarios y realizar focus group, además de entrevistar a sexólogos/as, los resultados nos brindaron varios puntos interesantes de análisis:

Gracias a los métodos de investigación, se pudo observar que la gran mayoría de la población optó por tener un espacio libre para los/as jóvenes, lo cual nos brindó la confianza para poder ofrecer una solución a la problemática de la falta de educación sexual de jóvenes para jóvenes.

Es evidente que el Estado esta influenciado por la Iglesia en cuanto a la toma de decisiones relacionadas al tema de la Educación Sexual, debido a que nuestro país esta influenciado por la misma, por que posee un pensamiento anticuado, a las generaciones de hoy día, impidiendo a las instituciones educativas hablar libremente a cerca del tema, dejando un gran vacío en el conocimiento del tema a los/as jóvenes.

Lo que nos lleva a la gran interrogante ¿Por qujé en El Salvador no se habla libremente acerca del tema? En este caso bajo qué resultados se basa la Iglesia, para afirmar que al hablar libremente acerca del tema, se incentiva mas a los/as jóvenes, a mantener relaciones sexuales. Pero en la actualidad observamos que en las estadísticas, la gran mayoría de embarazos son a temprana edad, lo que nos lleva a la deserción escolar, y en este caso muchos adolescentes se convierten en padres-madres jóvenes, inexpertos/as en el tema y que no poseen un futuro favorable, tanto para ellos/as como sus hijos/as.

Por lo cual podemos afirmar que hablar de educación sexual desde la infancia, podemos disminuir el número de embarazos a temprana edad y aumentar el conocimiento acerca del tema a los/as jóvenes, e impulsar al mismo tiempo a que la sociedad perciba el tema de la Educación Sexual como algo normal en la vida de todo ser humano.

Texto de Gabriela, Silvana y Lilian, estudiantes universitarias.
Fuentes varias consultadas: bibliográficas y entrevistas.

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